|
Es
importante un aporte adecuado de vitaminas A y la
vitamina D y minerales como calcio y fósforo cuyo
aporte es esencial para la formación de los huesos y
los dientes del futuro bebé.
Es necesario también un aporte adecuado de lípidos,
entre los que se encuentran los ácidos grasos
esenciales, linoleico y el alfa-linolénico, que son
precursores del omega 3 y omega 6, y son
fundamentales, entre otras cosas, para el desarrollo
adecuado del sistema nervioso.
Las proteínas de calidad que aportan la carne, el
pescado, los huevos y la leche son imprescindibles
como material de construcción de todos los órganos
del bebé.
También un adecuado aporte de hidratos de carbono
pero hemos de distinguir entre los hidratos de
carbono complejos y los simples.
Son preferibles los llamados hidratos complejos,
como el pan, las pastas, las patatas, el arroz, etc.
Estos son la principal fuente de energía de
liberación lenta y son necesarios para un adecuado
equilibrio nutricional y para el desarrollo del
bebé.
Los hidratos de carbono simples o refinados son más
cariogénicos que los complejos, y los alimentos
dulces como los caramelos, los pasteles, la
repostería, etc., tienen un gran potencial de
producción de caries, por lo que deben evitarse. si
la futura mamá los toma entre horas es aconsejable
que se lave los dientes después. |