Para asegurar los dientes
saludables como adulto, se
deben establecer buenos
hábitos orales cuando niño.
Los padres pueden fomentar
los buenos hábitos de salud
oral en el hogar.
Por ejemplo, los
padres podrían
premiar a los niños
con visitas del
ratoncito o del hada
de los dientes no
sólo cuando se les
cae un diente, sino
cuando el niño pasa
el examen
dental.