Examine la
boca de su niño a ver si hay signos de enfermedad periodontal,
incluyendo sangrado, hinchazón y enrojecimiento de las encías, recesión
y mal aliento.
Si su niño
tiene malos hábitos de salud oral actualmente, haga el esfuerzo
para que su niño los cambie ahora. Es más fácil modificar estos
hábitos en un niño que en un adulto.